Cómo funciona
De dónde salen los eventos, cómo se revisan, y qué pasa cuando algo no cuadra.
De dónde salen los eventos
De tres lados. Los organizadores nos mandan flyers. Recogemos de fuentes públicas — calendarios de ciudades, feeds de universidades, plataformas de boletos, cámaras de comercio, parques. Y una persona, cuyo trabajo de verdad es andar viendo los grupos de Facebook, los boletines de las parroquias y los anuncios del radio, jala lo que los otros dos no agarran.
Ese tercero es el caro y no es opcional. Toda app de eventos local que se lo saltó abrió con ochenta eventos y para la semana ocho tenía nueve.
Cómo un flyer se vuelve un evento
Se lee el flyer, y de ahí salen la fecha, la hora, el lugar, el precio y quién toca. Eso se revisa antes de publicarse, y lo que no quede claro pasa con una persona en lugar de llenarse con una suposición que suene bien.
El flyer original se queda como la imagen del evento. Es la prueba para cualquier corrección, y es la mitad de la razón por la que la gente se detiene a ver.
Qué pasa cuando algo no está claro
Espera a una persona. Un flyer que dice “este sábado” sin año no se publica con una fecha adivinada.
Es la regla con la que somos más estrictos, porque lo que evita es que alguien maneje cuarenta minutos a un evento que fue en marzo pasado — y esa persona ya no regresa.
Qué no vamos a hacer
No vamos a inventar eventos para que una semana floja se vea llena. No vamos a reescribir las palabras del organizador para que suenen a publicidad. No vamos a vender tu número.
Y no vamos a poner un chatbot en la página principal. Nadie quiere platicar con un calendario.
Quiénes somos
Qué Hay RGV es un producto de Pragmatic Business Solutions, Rio Grande City, TX.
Escribe a [email protected].